sábado, 17 de julio de 2010

Acta de conformación de la Junta de Barinas


6 de mayo de 1810


En la muy noble y muy leal ciudad de Barinas, a seis de mayo de mil ochocientos y diez años, en virtud de lo acordado en el día y noche antecedentes se congregaron en esta sala de gobierno, por indisposición del señor comandante político coronel don Antonio Moreno, el dicho Su Señoría y los señores coronel de los Reales Ejércitos don Miguel de Húngaro Dusmet, comandante militar e intendente; don Miguel María del Pumar, alcalde ordinario del primer voto; don Ignacio del Pumar, marqués de Boconó y regidor alférez real; don Juan Ignacio Briceño, regidor alcalde provincial; don Manuel Bereciartu, regidor alguacil mayor; doctor don Cristóbal Hurtado de Mendoza, síndico procurador general y protector de indios; don Domingo González, ministro principal de Real Hacienda; doctores don Ignacio Fernández Peña, vicario y representante del Clero y del Gremio de Pardos (como lo es también el señor coronel don Miguel de Ungaro) y don Ignacio Briceño, don Juan Gabriel de Liendo y don Francisco Orellana, capitán y teniente de la Compañía veterana; don Francisco Arteaga y don Francisco Olmedilla, por el cuerpo de hacendados; don José María Luzardo y don Francisco Carbonell por el del Comercio.

Y así juntos y congregados acordaron se procediese a poner en posesión a los individuos que fueron elegidos, y hallándose presentes don Pedro Espejo, don Juan Gabriel Liendo, don Domingo González, don Miguel María del Pumar y don Cristóbal Mendoza, habiendo precedido el juramento de ejercer bien y fielmente el cargo para que se les ha nombrado, se les puso en posesión, habiendo antes ofrecido lo mismo que los que se hallaban en ejercicio, morir por la religión, por nuestro rey don Fernando Séptimo y por nuestra Patria, posponiendo todo espíritu de ambición, interés o resentimiento, cuyo acto religioso fue prestado en primer lugar por el señor vicario juez eclesiástico en manos del señor alférez real, y siguiendo los demás les fue recibido por dicho señor vicario.

Seguidamente acordaron que sin pérdida de tiempo se cite a los ausentes para que se verifique la misma ceremonia y entren en ejercicio; que conserven voz y voto en el mismo Cuerpo los señores diputados del Gremio de Pardos, y con atención a no haber resultado electo ningún individuo del Comercio, conserve su representación el primero de sus diputados, don José María Luzardo, con voz y voto, y por impedimento de éste, el segundo, don Francisco Carbonell. Y que siendo muy factible que por varios impedimentos dejen de congregarse los demás señores nombrados como regidores e individuos del Cuerpo provisional, tenga facultad cada uno de los referidos doce sujetos de elegir un sustituto que, aprobado por el cuerpo, supla sus faltas. Y que para hacer saber al público el establecimiento de la nueva autoridad a que todos los concurrentes han jurado obediencia, bajo los principios de un pacto social y conservador de los derechos suprainsertos, se haga señal a son de caja y se lea en público, y seguidamente se extienda un bando y se fije en los lugares acostumbrados.

Quedando los señores vocales de dicho cuerpo encargados de acordar todas las providencias concernientes a su delicado ministerio; y lo firmamos sin concurrencia del único escribano público y de cabildo de esta capital por hallarse ausente. Antonio Moreno. Miguel de Ungaro. Miguel María del Pumar. El marqués de Boconó. Manuel Bereciartu. Juan Ignacio Briceño. Doctor Ignacio Fernández. Cristóbal Hurtado de Mendoza. Domingo González. Juan Gabriel de Liendo. Pedro Alcántara Espejo. José María Luzardo. Fray Francisco de Andújar. Francisco de Orellana. Francisco de Paula Arteaga. Francisco de Olmedilla. Francisco Carbonell. Doctor Ignacio Briceño.
Incontinenti, habiendo pasado a la sala de ayuntamiento los señores de la Junta que se hallaron presentes, acordaron que ante todas cosas se eligiese el presidente del número de los doce que obtuvieron votación para el complemento del Cabildo y Regimiento. Y habiéndose hecho por votación secreta, a pedimento del señor coronel don Miguel de Ungaro, representante del Gremio de Pardos, resultó del escrutinio hecho por los señores don Domingo González, don Pedro Espejo y don Juan Gabriel Liendo, nombrados al intento: el señor alcalde primero con cinco votos, el señor marqués de Boconó con tres, el señor vicario doctor don Ignacio Fernández con dos, el señor doctor don Cristóbal Hurtado de Mendoza con uno, y por consiguiente electo canónicamente dicho señor alcalde primero don Miguel María del Pumar. Y habiendo hecho igual votación para vicepresidente, resultó el dicho señor vicario con seis votos, el doctor don Cristóbal Mendoza con tres, y don Manuel Antonio Pulido con dos, quedando por consiguiente electo el primero. Así mismo se procedió al sorteo de diez números para la distribución de asientos, reservándose los primeros para los señores presidente y vicepresidente, y resultó el primero en el señor don Domingo González, y siguiendo el orden el señor doctor don Cristóbal Mendoza, el señor don Pedro Alcántara Espejo, el señor don Juan Gabriel de Liendo, el señor don Juan Ignacio Briceño, el señor don Diego López, el señor don Manuel Pulido, don Manuel Bereciartu, el señor marqués de Boconó, el señor don Pedro Briceño, y acordaron se guarde esta orden inviolablemente.

Y habiéndose tratado de elegir uno de los mismos vocales que haga de Secretario, resultó por conformidad de todos los votos electos el señor doctor don Cristóbal Hurtado, y habiendo aceptado sus respectivos empleos juraron ejercerlos bien y fielmente en manos del señor alférez real, y todos prestaron igual juramento de guardar secreto en los negocios que lo merezcan y en todos por lo que su naturaleza no se deban dar al público. Asimismo acordaron que en el correo próximo se oficie al ilustre Ayuntamiento de la capital de Caracas y los de las capitales de las provincias comarcanas y Reino de Santa Fe, manifestándoles la resolución tomada y acompañando testimonio de lo concerniente de las actas, cuyos primeros oficios irán firmados de todos los vocales presentes; y para lo sucesivo bastará se firmen por el señor presidente; y para lo interior de la provincia en lo respectivo a órdenes a empleados y subalternos, en la parte gobernativa económica que la Junta se reserva, se firmen por el secretario.

Que ratificándose como de nuevo se ratifica lo acordado acerca de la continuación de los empleados se pasen las órdenes convenientes a los jefes que han reconocido la autoridad de este Cuerpo para que con testimonio de todo lo que sea necesario para instrucción de los pueblos, dirijan sus circulares a los pueblos de la provincia, dándola a reconocer y tomando todas las providencias de su resorte, encargándose al intendente que ejerciendo con la plenitud que exigen las circunstancias todas sus funciones, cele y proponga los medios de proveer y conservar el Tesoro Público, previniendo a todos los dependientes de rentas generales se entiendan con las Cajas Principales de esta capital, por las que se librarán las órdenes y disposiciones que por las leyes de Indias correspondan a los oficios reales, cesando como desde luego han cesado sus relaciones con los tribunales extintos, y entendiéndose dicho intendente directamente con esta Junta, a cuya disposición se tendrán los caudales.

Con lo que se concluyó esta acta que firman los existentes vocales y secretario.Miguel María Pumar. Dr. Ignacio Fernández. Domingo Gonzáles. Pedro Alcántara Espejo. Juan Gabriel Liendo. Juan Ignacio Briceño. Manuel Bereciartu. El marqués de Boconó. Miguel de Ungaro. José María Luzardo. Cristóbal Hurtado de Mendoza. Vocal secretario.

Publicada por Tulio Febres Cordero en Archivo de Historia y Variedades. Caracas: Editorial Sur América. Tomo I, p. 211-212.

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