miércoles, 13 de octubre de 2010

Cementerio Nuestra Señora del Carmen


Historia de un camposanto que se resiste a morir


Cumple un siglo en el completo abandono e indolencia


Este cementerio fue inaugurado en octubre de 1910, es poseedor de valores arquitectónicos, sociales, religiosos y culturales que lo hacen particular como un espacio de la ciudad que es poco estudiado y valorado. Esta semana cumple 100 años y aún espera por las autoridades para que le hagan aunque sea un cariñito.

Los cementerios responden no solamente a las necesidades físicas para el resguardo de nuestros difuntos, sino guarda un estrecho vínculo espiritual con las personas que visitan el lugar. De allí que el camposanto, como espacio de contemplación, de meditación, en algunas culturas es preservado como santuario de oración de los vivos hacia los muertos y forman parte de la contexto urbano de la ciudad.

Hagamos historia

En la ciudad de Barinas existen tres cementerios: el de Nuestra Señora del Carmen (en desuso), Nuestra Señora del Pilar ubicado en la Parroquia Alto Barinas (en funcionamiento), ambos públicos y el Cementerio Privado Parque Jardín Nuestra Señora del Rosario del Real ubicado en la carretera Nacional vía Pedraza.

El camposanto Nuestra Señora del Carmen es quizás el más antiguo que se conserva en la ciudad de Barinas, está situado en la Parroquia El Carmen, Sector 23 de Enero, delimitado por el callejón El Carmen, circundado por las avenidas 23 de Enero, Marques del Pumar, Codazzi y callejón Coromoto. Fue inaugurado en el año 1910, según acta del 15 de octubre de 1910 bajo la presidencia de Simón A, Jiménez. Su área corresponde a 16.158,35 metros cuadrados según ficha catastral. En algunos documentos se le denomina como Cementerio Civil, aunque refieren algunos pobladores del sector que debe su nombre a que está ubicado en el antiguo Barrio El Carmen, hoy conocido como Barrio 23 de Enero. Poseía además una pequeña capilla donde se colocaban los féretros para realizarle las últimas plegarias antes de proceder a enterrarlos, pero fue demolida hace muchos años para construir la plazoleta.

A los cinco meses de estar funcionando este nuevo cementerio civil, la Asamblea Legislativa del Estado Zamora bajo la presidencia de José María Palacio, reglamentó el 13 de marzo de 1911 el Código de Higiene Pública con el propósito de regular todo lo que tuviese que ver con la salubridad pública de la ciudad y la eficacia de los servicios públicos incluyendo lo relativo a este camposanto.

Para el 26 de septiembre de 1962, la Cámara Municipal del Municipio Barinas decreta el cierre del cementerio Nuestra Señora del Carmen a partir del 30 de septiembre por rebasar su capacidad y desde el 1 de noviembre de ese año comienza a prestar su servicio público el nuevo cementerio de Barinas con el nombre de Nuestra Señora del Pilar.

Sus características tradicionales

Su estilo tradicional lo ha hecho único en la ciudad, convirtiéndose en el lugar de reposo de más antigüedad y el más desmantelado. Aparte de muchos sepulcros realizados con técnicas populares de la época, existen tumbas con características monumentales elaboradas por la Marmolería Carrara, Talleres Rosales y Moderna de Barquisimeto. Además de la Firma Roversi de la ciudad de Caracas, según reseña Cartay (2002), la Gran Marmolería Roversi fue fundada en 1882 en la ciudad capital a finales del siglo XIX y era de Julio Roversi e hijo, quienes realizaban esculturas de encargo celebrativa y funeraria.

Patrimonio Histórico de la ciudad y Bien de Interés Cultural de Venezuela

Esta necrópolis fue decretado como Patrimonio Histórico Cultural del municipio Barinas según ordenanza Nº 44 del año 2003 y registrado como Bien de Interés Cultural del Estado Venezolano en el 2005, además está amparado por la Providencia Administrativa Nº 012-05 emanada por el Instituto de Patrimonio Cultural, pero nada de esto le ha servido, ya que las autoridades no se han preocupado por mantener limpio y vigilado este espacio público dónde descansan hombres, mujeres y niños que aportaron sus vivencias y trabajo en la construcción de esta gran ciudad .

Cumple 100 años en el completo abandono

A pesar de que es el único cementerio antiguo de la ciudad que se conserva, no obstante está atravesando un período triste de agonía, arribó a un siglo en el completo abandono, el mobiliario funerario está siendo destruido y saqueado insensiblemente a espaldas de propios y extraños. Sus espacios sirven de guarida a delincuentes y mendigos. No posee iluminación y menos vigilancia.

Red de Amigos Nuestra Señora del Carmen.
El trabajo de investigación que estaba realizando la Red de Amigos está paralizado desde hace 3 meses, motivado a que este cementerio está con la maleza tan alta que ya no se ven las sepulturas y esto imposibilita el registro de sepulcros que se venía haciendo desde el mes de febrero por iniciativa de la Fundación Cultural Bahareque y con el apoyo de IAMCYPA, IACEB, Corbatur, Escuelas Asociadas a la Unesco de la Zona Educativa, Consejos Comunal Sector 23 de Enero Norte, Oficina del Cronista, Comisión de Cultura del Consejo Municipal, Plataforma Patrimonio Cultural del MPPPC, estudiantes Unellez, entre otros.

Ninguna autoridad responde a las denuncias

Hasta el presente, se han enviado oficios solicitando medidas de protección, rehabilitación y mantenimiento al Instituto de Patrimonio Cultural, al Alcalde Abundio Sánchez, a la Legisladora Katiuska Angulo de la Comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Asamblea Legislativa y a Servicios Públicos de la Alcadía y nadie se ha dignado a responder a un colectivo que sólo cumple su deber como corresponsable de la defensa, rescate y conservación del patrimonio cultural. (Art. 44 Ley de Patrimonio Cultural).
Fotografía: Escultura que fue saqueada hace unos años. Fuente: Preinventario de Bienes Culturales Año 2001.