domingo, 26 de diciembre de 2010

Carta pública a la Colectividad Barinesa

Barinas, 26 de diciembre de 2010

Carta Pública dirigida a la Colectividad Barinesa


La declaratoria hecha por la ciudadana Ana María Oviedo Palomares, actual directora del Gabinete Estadal del Ministerio del Poder Popular para la Cultura del Estado Barinas, efectuadas el pasado martes 21 del presente mes en el Diario de Los Llanos, está llena de contradicciones y ambigüedades, demostrando su desconocimiento acerca de la Providencia Administrativa del Instituto de Patrimonio Cultural Nº 003/05 de fecha 20-02-05 en la que se declaró BIEN DE INTERES CULTURAL a cada una de las manifestaciones culturales tangibles e intangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano y que son reflejadas en los catálogos en ocasión a los mismos. Como lo dice Oviedo, efectivamente El Diario La Prensa forma parte del Catálogo del Patrimonio Cultural Venezolano del Municipio Barinas publicado en el 2006. Lo paradójico de su afirmación es que señale que dicha aparición en la mencionada publicación es porque al igual que otras instituciones, éste formó parte del patrocinio logrando una “distinción” [¿?]. Cosa que es totalmente falsa y atenta contra los principios establecidos en la referida providencia administrativa.

Si nosotros efectuamos una ojeada al catálogo nos vamos a encontrar que allí La Prensa no aparece como institución patrocinante, pues no lo hubo en ese momento, salvo los agradecimientos especiales a la Gobernación del Estado Barinas, a la Alcaldía del Municipio Barinas, Finvellano, Teatro Orlando Araujo, Casa de la Cultura Napoleón Sebastián Arteaga, Unellez, Museo Alberto Arvelo Torrealba, Museo San Francisco de Asís, entre otros. Pero si vamos a la página 91 del Catálogo, observaremos que La Prensa aparece registrado como parte de los bienes culturales que integran la Creación Individual, la cual se refiere como se apunta en dicho catálogo, a “las elaboraciones propias de un individuo –sea o no conocido- que tiene gran relevancia cultural” (pág. 71).

Las contradicciones no terminan allí. En parte de la declaratoria de Ana María Oviedo podemos leer: “Explicó Oviedo, que esta deferencia es hecha porque en esa oportunidad, hace seis años, se consideró al Diario La Prensa como uno de los diarios escritos patrocinante del citado catálogo, pero por no tener un valor propiamente como patrimonio cultural, por ello sólo se le expide un certificado de inscripción dentro de los patrimonio culturales y es importante aclarar esta situación” [¿?]. Más allá de ello, la citada ciudadana pone en tela de juicio el trabajo realizado por la institución que ella representa y la vez, reniega y desvaloriza lo publicado en el catalogo de patrimonio cultural en el cual está reflejado parte del patrimonio cultural barinés, lo cual son reconocidos por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), como Bienes de Interés Cultural de la nación.

Resulta insólito que después de seis años de haberse realizado el censo, y luego de cuatro años de haberse publicado el catálogo, apenas por ejercer uso de un derecho establecido en el artículo 6 de la Providencia IPC- Nº 003/05 en el que dice que : “A petición de parte interesada se expedirá un certificado de inscripción de cada bien inscrito en el registro General del Patrimonio Cultural, en que se reflejarán todos los actos jurídicos o artísticos que sobre el bien se hayan efectuado y se hayan asentado en dicho registro”. En ningún momento en el citado artículo se menciona que el IPC emitirá certificados a Patrocinantes, sino a Bienes Culturales, tal como se hizo con el Diario La Prensa, que posee su certificado IPC Nº 00296, lo cual queda más que claro y evidente a toda la colectividad que dicho rotativo es un bien que pertenece a todos los barineses, por lo tanto debe actuar de forma responsable y garantizar una información objetiva y veraz en la que se respeten los derechos establecidos en nuestra carta magna.

Lo que si resulta sospecho, es que se haya armado tanta “alaraca” por algo que tiene 5 años de vigencia, y que está publicado y se encuentra en todas las bibliotecas públicas y privadas de nuestro Estado. Más, no resultó “escandaloso”, ni causó conmoción el hecho de la denuncia de los 3.000 Bs F invertido en la inconclusa rehabilitación del Palacio del Marqués de las Riberas de Boconò y Masparro, que como le consta a todos los barineses, hoy se encuentra totalmente abandonado, quizá peor a como estaba cuando Jordán Falcón decreta en 1936 su reconstrucción.

Esta misiva no la hacemos para rendirle reverencia al Diario La Prensa, sino para divulgar los bienes de interés cultural que nos pertenecen a todos, y que es necesario que cada uno de nosotros conozcamos, pues, lo sucedido demuestra que aunque el catálogo se encuentra publicado en formato impreso y digital, muchos de nosotros, incluyendo a los altos funcionarios de la jerarquía que dirige la gestión cultural en nuestra región no se han tomado la molestia de hojear sus páginas e informarse de las declaratorias hechas por el IPC.

Lamentablemente en nuestra ciudad se ha vuelto peligroso cumplir con el artículo 44 de la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural Venezolano en el que se estipula el deber de todos defender y salvaguardar el patrimonio; como se demuestra con lo sucedido el día martes 21 de diciembre, donde el arquitecto Moisés Molina, ciudadano preocupado y consecuente en la lucha por la reactivación del Centro Histórico de la Ciudad de Barinas, haya sido vilmente maltratado físicamente y amenazado de muerte por un grupo de personas que ocupan una vivienda situada en la Calle Bolívar, entre avenidas Páez y Briceño Méndez, enclavada dentro de la Poligonal del Centro Histórico, cuyas intervenciones están al margen de la ley, y para colmo fue encarcelado en esos momentos.

¿Este será el destino de quienes defendemos el patrimonio cultural barines?

Mantendremos la lucha conforme a lo establecido en las leyes venezolanas.

“Amar la verdad es contribuir a la elevación del mundo moral; por eso ningún sentimiento es más odiado por los que medran mentir. En todos los tiempos y lugares, el que expresa su verdad en voz alta, como la cree, lealmente, causa inquietud entre los que viven a la sombra de intereses creados. Pero aunque a toda hora le acechen la intriga y la venganza, el que ama su verdad no calla; el hombre digno prefiere morir una sola vez, llevando incólume su tesoro.”
José Ingenieros

Marinela Araque
C.I. 9.360.149.
Presidente de la Fundación Cultural “Fundabahareque”