martes, 15 de noviembre de 2011

NAPOLEÓN SEBASTIÁN ARTEAGA


 Un barines del Siglo XIX
Fiel  Soldado de la  Democracia

Nace en Barinas en 1805. Sus padres fueron Francisco de Paula Arteaga, funcionario de la Corona y doña Josefa Lucía del Pumar y Callejo, hija de don Ignacio del Pumar, Marqués de Boconó.

Casado dos veces, su primera esposa, de origen francés se llamaba Cruz Garcen. De esa unión nacieron José Francisco y Belén. Al enviudar contrajo matrimonio con Antonia Sorén, también de origen francés, de esta unión nacieron Alberto, Amelia Antonia y Tulia Rosa.

Desarrolló el periodismo mediante el impreso El Rayo, instrumento comunicacional que utilizó a mediados de 1846 y tenía como fin luchar en la Provincia de Barina, durante el año eleccionario, a favor de la candidatura de Antonio Leocadio Guzmán para la Presidencia de la República.

Utilizó la columna del Rayo con el lema Libertad o muerte y allí se propuso a abordar a cuantos se oponían a sus ideales. Específicamente contra la oligarquía conservadora que entonces ejercía el poder, a la persona del General Páez Jefe del Conservador, y al Coronel Agustín Codazzi, Gobernador de la Provincia de Barinas. Desde el impreso El Rayo, lanzó una campaña contra ambos personajes, acusándolos de haber violado la Constitución y las leyes de la República.

Para 1846, Barinas estaba convertida en una provincia influida por ideas liberales y Napoleón Sebastián Arteaga había contribuido a fomentarla. El gobernador Codazzi ordenó que se le siguiera a Napoleón, acusándolo de conspirador ante un tribunal del primer circuito. El propio Codazzi libró auto de prisión contra Napoleón Arteaga el 4 de agosto de 1846, a quien las elecciones de ese año le harían representante de la Provincia de Barinas al Congreso de la república. Arteaga no pudo ser detenido, a pesar de las requisitorias libradas por la Gobernación y los tribunales.

Napoleón Sebastián Arteaga, escapó de Barinas y esperaba en la ciudad de Caracas a que el Congreso se reuniera en enero de 1847. Pero, es arrestado  y enviado a Barinas antes de iniciarse las sesiones parlamentarias para ser juzgado. El Dr. Ramón Delgado, Juez de Primera Instancia, dictó una sentencia absolutoria, por cuanto las pruebas examinadas, no resultaron condenatorias.

 El Coronel Agustín Codazzi, Gobernador de la Provincia para la época, estaba rodeado de liberales por todas partes, convirtiéndose esta situación difícil y peligrosa para el gobernador. En pleno proceso electoral Codazzi fue objeto de un asesinato. En el año 1847 cuando arriba José Tadeo Monagas a la Presidencia de la República, Codazzi fue considerado “sospechoso para el gobierno”, estas circunstancias lo llevaron a renunciar a la gobernación y las amenazas de una guerra civil lo impulsaron a abandonar a Barinas.
Napoleón Arteaga es nombrado Gobernador interino de la Provincia y prestó juramento de ley ante el Presidente Monagas. El 8 de noviembre de 1848, Merced Vicente Tapia, actuando como Presidente de la Diputación Provincial de Barinas, envió al Secretario en los Despachos de Interior y Justica la terna para Gobernador de la Provincia de Barinas, Integraban la lista Napoleón Sebastián Arteaga y los Generales José Gregorio Monagas y José Cornelio Muñoz. Previo el voto Consultivo del Consejo de Gobierno. Arteaga fue nombrado Gobernador.

Desde el año 1848 fue Gobernador de la Provincia de Barinas, en octubre del 49 fue suspendido de su cargo por haber desaprobado públicamente los términos del tratado que realizó en Campo Monagas, entre el General Laurencio Silva, en representación del gobierno, y el General José Antonio Páez, que se habían levantado en armas contra las autoridades establecidas.

El gobernador Arteaga no estaba de acuerdo con la conducta observada por el General Silva, esto le llevó a solicitar fuertes sanciones para Páez y sus seguidores. En un impreso titulado Barinas a la Nación, apareció una nota firmada por Arteaga, donde manifestaba públicamente su molestia ante el referido tratado. Esta conducta llamó la atención del Poder Ejecutivo, por según ellos estaban escritos de una manera que podía producir turbación y alteración del orden público y sólo les competía al Gobierno Supremo sancionar la conducta de Páez y Silva y no al Gobernador Arteaga. Aunado a esto se le acusaba de ser uno de los jefes de una conspiración contra el gobierno, asimismo se le acusa de violar las correspondencias privadas y de no entregar las cartas a los dueños. Asimismo, se le atribuía el disponer de un considerable número de reses de la provincia de Barinas.

Es por esto que lo suspenden de sus funciones y lo ponen a la orden de la Corte Superior del Distrito Judicial, para  que fuese sometido a juicio tal como estaba previsto en las leyes.

El tribunal se manifestó contra el barinés Arteaga y el 2 de diciembre de 1850, decretó la prisión. Pero el Licenciado Fermín Medina, Fiscal de la Corte de Justicia del Segundo Distrito del Centro, en veredicto de 11 de junio de 1851, declaró que el expediente no ameritaba el sometimiento a juicio del Gobernador Napoleón Sebastián Arteaga, los documentos y los testimonios de muchos ciudadanos echaron por tierra todas las acusaciones.

En septiembre de 1851, Napoleón Sebastián Arteaga es restituido por el presidente José Gregorio Monagas como Gobernador de la Provincia de Barinas.

Los aportes de Arteaga para el desarrollo de la Provincia fueron evidentes. Luchó para que se estableciera en la ciudad un colegio de secundaria conocido como el Colegio de Bolívar, que fue inaugurado el 24 de febrero de 1852 .

Al cumplir con su cargo de gobernador, se comprometió en actividades revolucionarias. Cuando estalló la Guerra Federal estaba desterrado en la Isla de San Thomas, luego pasó a Curazao donde se encontraba Zamora. Al conocer el levantamiento en la ciudad de Coro, regresa a Venezuela en calidad de agente para solicitar elementos de guerra. Ante la proximidad de las fuerzas del gobierno huye hacia Paraguaná donde cayó prisionero.

En 1843 ocupa la presidencia del Estado Zamora. Estando de Gobernador estuvo en desacuerdo con las cláusulas del Tratado de Coche que puso fin a la Guerra Federal. Cayó como gobernador mediante una reacción popular y fue sustituido por el General Julián Sosa.

Por decreto el 8 de abril de 1864, la Asamblea nacional Constituyente le otorga el título de Fiel Soldado de la Democracia.

A Napoleón Sebastián Arteaga se le reconoce como el barinés que erigió por primera vez un busto a Bolívar en la ciudad de Barinas colocándolo al frente de su casa.

Murió en la ciudad de Valencia, en 1885, a la edad de 80 años.

Marinela Araque Rivero

Fuente consultada:
Tosta Virgilio. Galería de ilustres barineses. Colección Centenario 3. Caracas 1990. 650 págs. 

domingo, 10 de julio de 2011

Barinas: ni tan noble, ni tan leal



El 19 de febrero de 1790, un escudo de armas y el título de “Muy Noble y Muy Leal” fue dado por el Rey Carlos IV de España a los pobladores de la ciudad de Barinas. Hoy, a más de doscientos veintiun años, ese escudo compuesto por un “León de Oro coronado en campos de gules”, en una de sus mitades y en la otra, “olas de mar”, pasa desapercibido por los barineses, quienes lo vemos hondear del lado izquierdo en la Bandera del Municipio, en una de las entradas del entonces Palacio del Marqués de las Riberas del Boconó y Masparro, y en la sede del antiguo Hospital “Luis Razetti”, hoy Palacio Municipal. Sin contar el sinnúmero de decretos, acuerdos o nombramientos que el cabildo municipal o el alcalde emiten constantemente en cuyo fondo a “escala de grises” o “marcas de agua” puede visualizarse la respectiva insignia.
Barinas cumpleañera

Cantarte a ti, todos lo han hecho.
Poesías, las mejores para ti
de Alberto Arvelo. Hoy Barinas
eres nuevamente cumpleañera.

Barinas la Noble, la Leal,
la legendaria en tierras del pasado
la del lirio fresco en las sabanas
la de enormes ríos y fuertes aguaceros
la de hermosas tardes y amaneceres tiernos.
Cuna del poeta: Altamira La Grande,
Obispos la Villa de Placeres,.
De grandes recuerdos impregnados
De historia. En Calderas será el encuentro,
Para cantarte a ti cumpleañera.

Yajanira Zurita Villasana (1985)


La frase –ubicada en la parte superior del escudo-: “Muy Noble y Muy Leal”, de la que muchos sienten orgullo y placer, resalta, como si fuera inscrita en letras de oro, el sentido de fidelidad de una ciudad a la Corona española. Sí, efectivamente es eso lo que significa. Sin embargo, ha sido releído de otra manera, como si tales palabras fueran expresión de nobleza e hidalguía, de honor y prestigio, de distinción, de categoría y exclusividad, de emancipación y libertad. Poemas, canciones, discursos y literatura en general, a lo largo del tiempo nos demuestran que el sentido original de la mencionada Real Cédula ha logrado su objetivo: “perpetuar” en sus sucesores [barineses] el “buen ejemplo de fidelidad y amor al soberano”.

La Última Marquesa
A sus sobrinos, parientes y amigos
Celeste Tapia Canales,
de estirpe barinesa,
tienes sangre de marquesa
y ancestros coloniales.
Representas la nobleza
de mi noble y leal ciudad,
con hidalguía y lealtad
defiendes tu prosapia.
¡Con razón, Celeste Tapia!
Es historia, es amistad.

Alberto Larrarte

¿Cómo así? Nos preguntamos. Pues, hagamos memoria: la Historia nos invita a conocerla. Recordemos que el escudo del cual se hace lustre la sociedad de la ciudad llanera le fue otorgado nada más y nada menos por su contundente rechazo al movimiento popular de los Comuneros del Socorro de la Nueva Granada iniciado en 1781, el cual tuvo repercusiones en Venezuela, principalmente en la Provincia de Maracaibo, -compuesta entonces por los actuales estados Zulia, Barinas, Mérida y Táchira-, cuyos habitantes -exceptuando Barinas- “abrazaron con entusiasmo la insurgencia” que reaccionaba en contra de la política colonial española del siglo XVIII en Venezuela. Es decir, una sublevación de marcada conciencia anticolonialista, como muy bien lo dijera el historiador venezolano Carlos Emilio Muñoz Oraá, que expresaba su repudio a las instituciones y funcionarios que aplicaban la política colonial española en tiempos de Carlos III.

Ante tales sucesos que hicieron tambalear la estabilidad del Imperio en las Américas, la élite barinesa se pronunció en su contra y desarrolló actividades para evitar alguna secuela del mismo en territorio llanero. Esta vez, José Ignacio del Pumar, a la postre conocido como el Marqués de las Riberas del Boconó y Masparro y quien presidirá la Junta Superior de Gobierno y Conservación instalada en Barinas el 5 de mayo de 1810, organizará un cuerpo de 500 milicianos para la defensa realista, logrando que el movimiento comunero no se extendiera a Barinas, impidiéndose así su expansión a la ciudad de Caracas.

De esta manera, “Don Carlos”, en el preámbulo de la referida Real Cédula de 1790 señalaba su satisfacción por la ciudad de Barinas por “…haber dado en todos los tiempos las mayores pruebas de su lealtad y amor a sus soberanos, principalmente en el año 1781 con motivo de haber intentado seducirlos y llevarlos a su partido de rebelión los sublevados del Reino de San Fé, respecto de que vencida lograban paso franco hasta la de Caracas por cuyas pretensiones y amenazas, que habían despreciado con valor constante, levantaron en breve tiempo un ejército de sus naturales, que fue bastante para impedir sus perdidos designios”.

Por tales “desprecios” a los “perdidos designios” de los sublevados, la ciudad de Barinas recibe el referido escudo de armas y el título de Muy Noble y Muy Leal. En este sentido, resulta contradictorio que en la historiografía regional se haga referencia a dichas disposiciones como análogas a las actitudes independentistas y emancipadoras de la Provincia de Barinas iniciadas en mayo de 1810, cuando, como podemos constatar, los barines tienen participación efectiva en el proceso emancipador, demostrando su deslealtad al Imperio Hispánico, siendo partidarios de la instalación de una república independiente.

Autor: Lcdo Samuel Hurtado Camargo

En Barinas las mujeres pedían combate




Durante el proceso independentista



El proceso Independentista venezolano, contó con el protagonismo de un aguerrido colectivo de mujeres de todos los estratos sociales que cumplieron múltiples roles en la lucha emancipadora.

Fueron al campo de batalla, cumplieron acciones de espionaje, brindaron auxilio como enfermeras, se destacaron en el área de logística, partían a la guerra con sus compañeros, cargando con sus hijos y los enseres del hogar. Igualmente pedían participación igualitaria en los campos de combate.

Y así quedó demostrado en la historia, cuando el 18 de octubre de 1811 un grupo de veintiuna mujeres de la provincia de Barinas enteradas de la invasión que intentaban los guayaneses por San Fernando, enviaron una petición al gobernador de la provincia Pedro Briceño del Pumar, con el título: “Representación que hace el bello sexo al gobierno de Barinas", publicado en Gaceta de Caracas, 5 de noviembre de 1811. En esta carta manifestaban que se ponían a la orden para defender a Barinas, sin miedo a los horrores de la guerra.

La histórica carta.

“Excmo. Señor: las ciudadanas abajo subscritas, en nombre de las demás de su sexo, a V. E. representan: que noticiosas de la invasión que intentan los guayaneses en el punto de S. Fernando, y de que ha sido forzoso dirigir toda la fuerza que había de guarnición en esta plaza a aquel apostadero, no han podido las representantes menos que extraña no se haya contado con ellas para proteger su seguridad, cuando se está incomodando a las tropas de los pueblos suburbios que podían reemplazar.

No ignoramos que V. E, atendida la debilidad de su sexo, acaso ha procurado eximirnos de las fatigas militares; pero sabe muy bien V.E. que el amor a la patria vivifica a entes más desnaturalizados y no hay obstáculos por insuperables que no venza. Nosotras revestidas de un carácter firme y apartando a un lado la flaqueza que se nos atribuye, conocemos en el día los peligros a que está expuesto el país, el nos llama a su socorro y sería una ingratitud negarle una vida que sostiene. El sexo femenino, señor, no teme los horrores de la guerra: el estallido del cañón no hará más que alentarle, su fuego encenderá el deseo de su libertad, que sostendrá a toda costa en obsequio del suelo patrio.

En esta virtud y deseando en el servicio, para suplir el defecto de los militares que han partido a S. Fernando, suplican a V. E. se sirva tenerlas presente y destinarlas a donde le parezca conveniente, bajo el supuesto de que no omitirán sacrificios que conciernan a la seguridad y defensa”.

Barinas, 18 de octubre de 1811.

Firman

Nicolasa Briceño, María Miyares, Manuela Méndez, Concepción Villafañe, Josefa Camejo, Joaquina Graciet, María del Rosario Iribarren, Juana M. Norsagaray, Ana Josefa Bragado, Concepción Briceño, Concepción Coeto, Rita Josefa Briceño, Candelaria Coeto ,Nicolasa Pumar, Josefa Villafañe, Rita García, Josefa Porras, Josefa Montes de Oca, Josefa Linares, Concepción Arevolasa,


María del Rosario Iribarren: firmante, una heroína anónima

Una de estas mujeres anónimas e ignoradas por la historia, fue María del Rosario Iribarren, casada con Don José Manuel Equino. Una mujer barinesa que en su época fue capaz de suscribir esta carta llena del más sentido patriotismo. Es notable su tenacidad y valentía, el 10 de agosto de 1811 lo demostró una vez más, cuando decidió otorgar libertad a una esclava negra heredada por su padre de nombre María de La Luz de cincuenta años de edad, quien fue comprada en Araure en el año 1783.

Como lo reseña el historiador Samuel Hurtado (2010) “Un hecho sin precedentes en la historia de Barinas y de los pocos conocidos en nuestro país, porque para entonces, el esclavo era considerado una mercancía, una pieza a la cual se le podía tazar un valor, y para éste obtener la libertad tenía que comprarla, es decir, reunir en pesos la cantidad por el cual fue comprado o lo que valía en el momento, una tarea casi imposible que muy pocos esclavos lograron hacer efectiva.”

Agrega además Hurtado, que ni la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, instalada el 19 d abril de 1810, se había planteado la liberación de los esclavos, fue el 22 de junio de 1816 cuando Bolívar emite el Decreto sobre la libertad de los esclavos a los habitantes de Río Caribe, Carúpano, y Cariaco, pero con la condición de que sólo serían libres aquellos esclavos que tuvieran capacitados para alistarse al ejército patriota. Cuatro décadas después, es que José Gregorio Monagas emite el 24 de marzo de 1854 el decreto de Abolición de la Esclavitud en Venezuela.

Como podemos observar, la actuación de María del Rosario Iribarren y de las demás firmantes, expresan el espiritu libertario y combativo de la mujer barinesa en la época independentista y motivado a que el 18 de octubre de 2011 se cumplirán 200 años de haberse emitido esta heroica carta, y que la acción de estas valerosas mujeres son ejemplo de entrega, abnegación y amor hacia el suelo patrio, se debería conmemorar esta fecha: como el Día Regional de la Mujer Barinesa, idea que debería ser considerada por los ciudadanos (as) legisladores.


En Barinas

Me dio la Historia esta frase:
inmensa,
profunda,
brava:
“En Barinas
las mujeres pedían combate.

Cruzo ahora ante la plaza.
Todo es calma,
calma,
calma…
En cielo manso de llano
llama la dulce añoranza.

La calle quieta
empuja, madre, los ánimos
a desterrar lo suave…
Más va conmigo, en la hondura,
alborotando la tarde.
“En Barinas
las mujeres pedían combate.

Autora: Enriqueta Arvelo Larriva

jueves, 16 de junio de 2011

A 225 años de la creación de la Provincia de Barinas



El 15 de febrero del 2011 se conmemoró 225 años de la juramentación del capitán Fernando Miyares como Comandante Militar y Político de la Provincia de Barinas, erigida por el Monarca Carlos III, en virtud de la Real Cédula expedida en El Pardo el 15 de febrero de 1786

Máxima aspiración de los barineses

Según el Síndico Procurador de la ciudad José de Villafañe, el territorio de Barinas y sus poblaciones adyacentes, se hallaban en un verdadero desconsuelo, por no poder recibir los beneficios de las autoridades de Maracaibo, por la gran distancia que los separaba de la Provincia, y de otros lugares. Para ir a la capital de la república se tardaban 10 días, pudiendo ser más por las lluvías y si se viajaba en carreta con la familia esta distancia se prolongaba. Tal es el caso de Don Fernando Miyares, salió con su mujer e hijos de Caracas el 16 de julio de 1786, y llegó a Barinas el 10 de agosto siguiente.

Semejante realidad, según Villafañe, explicaba la miseria en la que había permanecido Barinas durante sus dos siglos de existencia y para salir de esa miseria, la solución estaba en convertir el territorio de la ciudad en provincia aparte, separada del gobierno de Maracaibo.

Entre los beneficios que enumeró el procurador estaban: la facilitación del proceso de pacificación y reducción de numerosas tribus indígenas que poblaban los campos y las riberas de los ríos; se poblarían las tierras inútiles con gentes y cultivos. La industria y la agricultura marcharían paralelamente. La gruesa decimal subiría notablemente.El erario público se incrementaría en el ramo de sus derechos. La Catedral de Mérida tendría su prelado, así como recursos para ayudar a otras iglesias. Aumentaría los recursos para construir hospitales destinados a curar y asitir a los desvalidos. La comunicación con la Provincia de Casanare y demás sitios del Reino de Granada se garantizarían. Disminuría el número de malechores y delincuentes que se aprovechan de las soledades para burlar la acción de la justicia. Se lograría el libre y mutuo comercio con Guayana, para que ambas provincias se beneficien y obtengan proyectos.

En este informe que presentó el procurador, señala que la erección del territorio barinés en provincia separada, no perjudicaría a la Capitanía General de Venezuela ni a la Provincia de Maracaibo. Enfatiza que Barinas no llevaba "ningún tipo de comercio" con la Provincia de Maracaibo, ya que se había cesado la del tabaco. Además explica que los moradores de Barinas jamás volverían a padecer las molestias y dificultades de un viaje penoso a Maracaibo en demanda de justicia, exponiendo sus vidas a diferentes a riesgos y contagios.

Respaldo del Gobierno de Caracas

El deseo del Cabildo barines , fue bien recibido en el seno de los gobernantes de Caracas, según consta en acta del 20 de enero de 1784. Posteriormente en carta del 8 de octubre de 1785, expusieron al Rey, entre algunas cosa, la siguiente.

"Primera: La ciudad de Barinas y su vasta jurisdicción, erradamente agregada a la provincia de Maracaibo, deben quedar dependientes de la Capitanía General de Venezuela, en tanto que la de Trujillo debía anexarse a Maracaibo, en beneficio de la administración de justicia, agricultura, comercio, y bien público, por la buena proporción en que quedan unos y otros vecinos para sus recursos a las respectivas capitales, y extracción de sus frutos por los puertos más inmediatos y cómodos.

Segunda: La dilatada región de Barinas cuenta en todas sus partes con suelos fértiles, productores de excelente tabaco, azúcar,algodón; y el añil que se ha cosechado últimamente, según testimonios de los entendidos, es el único capaz de competir con el mejor de Guatemala.

Y tercera: La conveniencia de promover en Barinas el fomento del tabaco, por ser conocidas las ventajas que producen al real erario, la compra de ese producto y su extracción para Europa; aparte de que la región barinesa también es rica en carne fresca y salada, así como en variadas maderas de excelente calidad."

Después de exponer estas razones, los funcionarios González y Saavedra manifestaron al Rey su parecer a favor de la erección del territorio barinés en provincia separada, donde un Comandante pudiera ejercer la jurisdicción política y militar, así como la subdelegación de la real hacienda, y fuese responsable de una buena administración de justicia, según lo pautado en Real Cédula del 13 de enero de 1784.

Respuesta favorable de la Corona

La respuesta de la Corona fue favorable a los designios del Cabildo barines, la Provincia de Barinas fue creada, previa segregación del Gobierno de Maracaibo, a quien se le anexó como recompensa, la ciudad de Trujillo.

La Real cédula de erección llegó a la ciudad de Caracas en los primeros días del mes de mayo de 1786. Correpondiò al Capitán General don Juan Guillelmi y al Intendente Saavedra, cumplir con lo establecido, según auto del 9 de dicho mes.

La ceremonia que se realizó fue parecida a la que se hizo el 10 de agosto siguiente en la ciudad de Barinas, como consta en el acta: " En la ciudad de Altamira de Cáceres, capital de la Provincia de Barinas, en diez de agosto de mil setecientos ochenta y seis."

[Fuente: Tosta, Virgilio. La provincia de Barinas es una realidad.5 Siglos en un día. Edición Aniversaria de El Nacional 1943/1983. . pág. 57]

Antonio Nicolás Briceño, su fusilamiento


Antonio Nicolas Briceño, mejor conocido como el "Diablo" Briceño, nació en Mendoza estado Trujillo el 29 de abril de 1782. Sus padres fueron: Antonio Nicolás Briceño Quintero y Francisca Briceño Pacheco. Fue abogado, militar y prócer de la independencia. Fue firmante del acta del 5 de julio de 1811 por la provincia de Mérida.

Contrajo matrimonio con la mantuana María de los Dolores Jérez de Aristiguieta y Aguado, parienta del Libertador Simón Bolívar.De esta unión nacieron 2 hijas, María Ignacia e Isabel, quienes murieron jóvenes.

El 15 de junio de 1813 fue apresado en las montañas de San Camilo por los realistas y fusilado en la ciudad de Barinas, En este mismo momento Simón Bolívar dictaba la terrible proclama de guerra a muerte. Briceño había elaborado un plan muy sui generis para examinar a los españoles en Venezuela y Nueva Granada, plan que Bolívar aprobó en parte, aunque le recriminó duramente ciertos detalles.

Renuente a confesarse con un cura español, Briceño llamó a un sacerdote trujillano, su paisano Jose Tadeo Montilla, capellán de Tìzcar. Ese mismo día escribió una carta a su esposa Dolores, en los términos poéticos:

"Mi idolatra Lola:

Casi al borde de la tumba te escribo estas líneas. Víctima de un accidente inesperado fui hecho prisionero y me encuentro en capilla para morir. ¿ Debí estar siempre a tu lado, gozando de las caricias de una vida apacible y reposada? Tú eres asaz inteligente para no creerlo así. La patria era esclava y en la noche de la esclavitud no hay paz, no hay honra, no hay amor, no hay vida. Perdóname si te he hecho infeliz. Moriré orgulloso de mi conducta, sereno y altivo, anonadando a mis verdugos con el más insultante menosprecio.

En cuanto a tí, perdóname. Quedas pobre y en tierra extraña, pero nada puedo hacer en tu favor. Consuélate en tan grande infortunio. Educa a nuestra adorable Ignacita, dile que fui digno y que morí por la patria.

!Adios¡ Mis últimos instantes son integros para ti. Muero pronunciando tu nombre !Adios¡


El cadáver de Antonio Nicolás Briceño fue descuartizado. La cabeza fue exhibida en las afueras de Barinas.

Fuente:

[Romero Martínez, Vinicio. Qué Celebramos Hoy. El libro de las efemérides venezolanas. Editorial Actualidad Escolar, C.A., 2007. pág. 215-216]
[http://www.venezuela-online.net]

martes, 7 de junio de 2011

Concejo Municipal del Distrito Barinas: Recibió cuadro del Acta de Independencia en 1911



Obsequio del Gral. F.A. Colmenares Pacheco gobernador del Distrito Federal, en el centenario de la Independencia de Venezuela por orden del mandatario Juan Vicente Gómez



El 5 de mayo de 1911, el gobierno del Distrito Federal, como una iniciativa en la conmemoración del centenario de la Independencia del país, dictó un “patriótico” decreto para obsequiar una reproducción de la obra artística de Tovar y Tovar, que coincidía según reseña una nota periodística publicada en un diario de circulación nacional (7 de mayo de 1911), “con el despertar de las Comunas Nacionales, cuyos delegados reunidos en Congreso el 19 de abril, trajeron a Caracas desde todos los fines del país, la palpitación de la vida municipal, por tantos años apagada en la subversión de los principios esenciales del mecanismo republicano y democrático”.

En el salón de sesiones del Concejo Municipal capitalino, se encontraba el lienzo de la firma del Acta de la Independencia, oleografía que fue distribuida a todas las 148 concejos municipales por órdenes precisas del presidente de Venezuela Juan Vicente Gómez y en el Palacio de Gobernación y Justicia del Distrito Federal fue refrendado el decreto por F. A. Colmenares y Juan Liscano.

A un centenario de esta iniciativa liderizada por el gobierno nacional de 1911, y al cumplirse este año el Bicentenario de la Independencia, valdría la pena indagar los destinos del cuadro del Acta de la Independencia donada al Concejo Municipal del Distrito Barinas de 1911.


Si el cuadro del Acta de la Independencia llegó a esta ciudad como lo indica el decreto, ¿cuál ha sido su destino?, ¿en que lugar de la ciudad se encuentra actualmente?; ¿en que espacio del Concejo Municipal se ubica?

El cuadro en cuestión, tiene un significado histórico para la ciudad de Barinas, porque es una reproducción de una obra artística que recuerda la gesta independentista, y la Provincia de Barinas formó parte de este magno evento.



Léase el patriótico decreto:
General F.A Colmenares Pacheco
Gobernador del Distrito Federal

Considerando
Que los días que atravesamos son propicios al recuerdo venerando de nuestras tradiciones gloriosas porque vivimos vida de armonía, de confraternidad y de paz, bajo la egida protectora de un Gobierno que se distingue por sus caracteres de progreso y por el culto fervoroso que rinde á la memoria de los héroes de la Patria.

Considerando
Que en el Centenario de nuestra Independencia, que se aproxima, debe ser pensamiento primordial el respetuoso homenaje de gratitud á los Máximos Hombres del Congreso del 5 de julio de 1811, cuyas virtudes eximias alentadas por el más puro patriotismo formularon y decidieron aquella célebre Acta de nuestros derechos por la cual, bajo juramento que refrendaron las armas del honor, se nos declara “libres”, independientes y soberanos.

Considerando
Que la célebre creación artística de nuestro eminente Tovar y Tovar que inmortalizó sobre el lienzo la actitud legendaria de aquellos magnos hombres en el día augusto de la memorable sesión, debe ostentarse sobre el sagrado de nuestra vida republicana como un vivo testimonio de perínclita gloria nacional á cuyo solo recuerdo el alma venezolana ha de producirse en rica germinación de patriotismo.

Considerando
Que el Municipio para la Sociedad lo que el hogar para el individuo y es el salón donde una agrupación concejal se reúne, recinto augusto en el cual la República y la democracia palpitan en su base más eficiente y germinal.

Considerando
Que es asiduo pensamiento del muy digno Magistrado que hoy rige los destinos de la República, fomentar todo aquello que sea una manifestación de gratitud y de respeto á la memoria de nuestros grandes hombres y
Considerando
Que el referido lienzo artístico de Tovar y Tovar que prestigia con la eficacia estimuladora de su recuerdo las sesiones del Consejo Municipal del Distrito Federal ha sido trasladado a cuadros olegráficos que son una exacta reproducción del original.

Decreta
1º Por disposición del Ciudadano General J.V. Gómez, Presidente Constitucional de la república, la Gobernación del Distrito Federal, interpretando los deseos de la Municipalidad de Caracas, ofrenda á cada una de las ciento cuarenta y ocho Agrupaciones Municipales, una oleografía del cuadro del Acta de la Independencia que figura en el Salón en que celebra sus sesiones el Concejo Municipal del Distrito Federal.

2ºSe excita á los Concejos Municipales de la República á inaugurar solemnemente la colocación de dicho cuadro.

3ºLas oleografías mencionadas irán colocadas en lujosos marcos con sus correspondientes vidrios y acompañadas de un pequeño cuadro explicativo de los nombres de las personas que figuraron en aquel célebre día.

4ºLos gastos ocasionados que ocasiones la ejecución de este Decreto se erogarán por la Administración General de Rentas Municipales del Capítulo “Festividades”

5ºDese cuenta al Consejo Municipal á los fines de ley.

Dado en el Palacio de Gobernación y Justicia del Distrito Federal y refrendado por el Secretario de Despacho, en Caracas, á 5 de mayo de mil novecientos once. Años 102 de la Independencia y 53 de la Federación.

F.A Colmenares Pacheco
Refrendado
Juan Liscano

EFEMERIDES VENEZOLANAS


10 de junio

Nace en 1786 Antonio Ricaurte en Villa de Leiva, antigua Nueva Granada, hoy República de Colombia
Muere en 1889 el eminente educador y licenciado en derecho civil, Ramón Isidro Montes, había nacido en Angostura (Ciudad Bolívar), el 5 de septiembre de 1826

11 de junio
El 11 de junio de 1641 un violento terremoto destruyó numerosos edificios e iglesias de Caracas.
En 1904 se instala en Caracas la Academia Nacional de la Medicina, integrada por 35 individuos de número

12 de junio
El 12 de junio de 1802 Manuel de Guevara Vasconcelos, Gobernador y capitán general, decreta la acuñación de las primeras monedas en el país, consistentes en señas de cobre.
Muere en Valencia estado Carabobo el 12 de junio de 1875, Julián Castro, Presidente de Venezuela durante el período 1858-1859
Muere en Nueva York el 12 de junio de 1917, la pianista Teresa Carreño, había nacido en Caracas el 22 de diciembre de 1853

13 de junio
Nace en Curpa, en el cantón de Araure, estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790, José Antonio Páez, conocido como el catire Páez.
Para 1968, el presidente Raúl Leoni coloca la primera piedra del complejo petroquímico El Tablazo, al norte Los Puertos de Altagracia, municipio Miranda del Estado Zulia.

14 de junio
En 1783 quedó concluido, después de casi cuarenta años de haberse iniciado, el templo de la Santísima Trinidad, que posteriormente fue convertido en Panteón Nacional
En 1859 la municipalidad de Barinas acuerda distinguir al general Ezequiel Zamora con el título de Valiente Ciudadano.

15 de junio
En 1813 fue fusilado en Barinas el patriota Antonio Nicolás Briceño, mejor conocido como “El Diablo” Briceño.
En 1813 Bolívar dicta, en horas de la madrugada, la proclama de guerra a muerte.

Referencias [Romero Martínez, Vinicio. Qué Celebramos Hoy. Actualidad Escolar. Año 2010]

martes, 3 de mayo de 2011

La revolución de 1810 en Barinas


Provincia de Barinas en 1840











El 5 de Mayo de 1810, es el día en que se inicia la revolución independentista en Barinas. Siguiendo el ejemplo que Caracas dio el 19 de abril de 1810, que había formado su Junta RECIBIENDO LA AUTORIDAD DEL PUEBLO, lo barineses formaron su Junta, haciendo que la autoridad del pueblo recayera en el Cabildo.

Transcripción del Acta del 5 de Mayo de 1810

Barinas
Acta de 5 de mayo de 1810


En la noble y muy leal ciudad de Barinas, a cinco de mayo de mil ochocientos diez años, se juntaron en esta sala de ayuntamiento los señores que la componen, a saber, el señor don Antonio Moreno, coronel de los Reales Ejércitos, comandante gobernador político; don Miguel María del Pumar, alcalde ordinario de primera elección; el señor don Ignacio del Pumar, regidor alférez real; don Juan Ignacio Briceño, regidor alcalde provincial; don Manuel Bereciartu, regidor alguacil mayor, y sin la concurrencia del señor alcalde segundo, por estar ausente de esta ciudad, y los demás oficios vacantes, y con la asistencia del señor Cristóbal Hurtado de Mendoza, síndico procurador general y protector de naturales, siendo las cuatro horas y media de la tarde, por convocación que en el momento se hizo por Su Señoría a instancia de algunos de los vocales, con motivo de las noticias que se han tenido en el correo ordinario recibido hoy de la capital de Caracas.

Y habiendo hecho presente un oficio del señor ministro de Real Hacienda interino, en que le acompaña un bando publicado en la dicha capital a diez y nueve de abril próximo pasado, por los individuos del nuevo gobierno erigido en aquel día con motivo de la invasión y conquista de la península de España por los enviados del emperador de los franceses y disolución de la Junta Suprema de España e Indias por la voluntad general de todos los pueblos, representaba y mandaba en nombre de nuestro augusto soberano, don Fernando VII, y en dicho oficio inserta una carta de don Juan José Música, en que se le encarga ponga el bando en manos de este Gobierno para su reconocimiento y obediencia, si no hubiere llegado el de oficio, y que extrañando no haber recibido con la competente autenticidad una novedad de esa magnitud, lo ponía en consideración de este ilustre Cuerpo para que, como representante de toda su provincia, acuerde las providencias más oportunas al bien y utilidad pública en las críticas circunstancias en que se ven estos dominios.

Y habiendo reflexionado que para resolver un negocio de tanta gravedad es necesario ocurrir a las fuentes de la autoridad, que es el mismo común por quien representan, acordaban y acordaron que sin disolverse el cuerpo se haga una convocatoria general de todos los magistrados, empleados y vecinos para que en cabildo abierto se les ponga a la vista los inminentes riesgos a que se halla expuesta la Patria y los sagrados e imprescindibles derechos de la santa religión que profesamos, y del monarca desgraciado que nos destinó la Providencia.

Y puesta en práctica la citación general por medio de los porteros y los alcaldes de barrio, se congregaron en la sala de gobierno, por indisposición de Su Señoría, a más de los individuos del Ayuntamiento, el señor coronel don. Miguel de Ungaro Dusmet, comandante militar e intendente de esta provincia; el señor doctor don. Ignacio Fernández, cura de la iglesia mayor y vicario juez eclesiástico; don Domingo González, interventor de Real Hacienda y ministro principal interino de ella; el presbítero don Francisco Gualdrón y el presbítero don Manuel González, curas párrocos de las iglesias de nuestra Señora del Carmen y Dolores; el reverendo padre fray Francisco de Andujar, procurador de las Misiones; el capitan don Juan Gabriel Liendo, que lo es de la Compañía veterana de esta plaza, y su teniente, don Francisco de Orellana; el capitán retirado don Vicente Luzardo, el capitán de milicias don Francisco Arteaga, el teniente de milicias don Ignacio Bragado, el administrador de correos don Francisco Vidal, el doctor don Juan Nepomuceno Briceño, con otros vecinos particulares constantes de la lista que la acompaña, rubricada por los individuos del Ayuntamiento.

Y habiéndoseles relatado la causa de su convocación, consultando su dictamen y el voto general de este pueblo acerca de la resolución que debería tomarse, y habiendo tomado la palabra el citado señor coronel comandante militar, manifestó que por la imperiosa ley de la necesidad se hacía indispensable tomar providencias activas de precaución y conservación, y que para ello era necesario un cuerpo que las dictase y dirigiese, y que así como el Pueblo de Caracas, a imitación de lo que hicieron todas las provincias de España en la primera invasión de los franceses, se había formado su junta, recibiendo la autoridad del mismo pueblo, le parecía que siendo unánime la voluntad de este vecindario en el objeto de velar sobre el bien común y la conservación de la religión, del rey y de la patria, se debía formar en esta capital una junta que recibiese la autoridad de este pueblo que la constituye, mediante ser una provincia separada, y que por ninguna razón debe someterse a otra autoridad si no le conviene; y si al prestarse, en el caso asegurado de haberse disuelto el Gobierno Supremo que tenía reconocido, jurar unión y alianza con las demás provincias, que sin separarse del primer objeto se arreglen a unos principios justos y conformes con la utilidad público.

Y habiéndose continuado la discusión por más de dos horas, oyendo a todos los que quisieron exponer su dictamen, sobre que discurrieron especialmente los señores alcalde primero, el señor vicario, el padre procurador de las Misiones, el ministro de la Real Hacienda, con lo ampliamente representado por el señor síndico procurador general, unánimes y conformes concluyeron que inmediatamente se proceda a la formación de la Junta, y que siendo lo más obvio y conforme a nuestros principios que la autoridad del Pueblo recaiga en el Cabildo, que por los vicios del gobierno anterior se hallaba anonadado, se forme desde luego, eligiéndose por todos los concurrentes doce sujetos que merezcan la confianza pública a pluralidad de votos, y para que tenga la fuerza y sanción suficiente se elijan antes dos diputados del gremio de pardos, para que igualmente concurran a la elección, cuyos doce vocales serán considerados como regidores y presidido por uno de ellos que entre si elijan.

Será su primer objeto la defensa de la Patria, entendiéndose con la Junta de Caracas y demás cuerpos soberanos y subalternos o jefes con quienes deban entenderse para la conservación y consolidación de un sistema de gobierno que haga felices a los habitantes de Barinas y demás vasallos de Fernando Séptimo que adhieran sus principios.

En ese estado, habiendo concurrido porción del gremio de pardos, muchos de los cuales constan de la lista adjunta, se nombraron seis de los más beneméritos y de confianza, a saber, el capitán Vicente Vidosa, el maestro Eleuterio Rodríguez, el maestro José Herrera y el maestro Juan José Rojas, Trinidad Canela y José Félix Luzén, para que propusiesen a los demás los dos diputados que deben representar su voz. Y habiendo elegido unánimemente y al señor vicario don Ignacio Fernández, fue aprobada por todos la elección de los doce diputados regidores que han de formar el cuerpo nacional de esta municipalidad.

Y confirmándose por la opinión general de todos los concurrentes los tres únicos que hoy existen, a saber, alférez real, alcalde provincial y alguacil mayor, y que continuasen en sus funciones los señores alcaldes ordinarios mediante la confianza que han merecido; se tomaron los votos para los nueve restantes, a que concurrieron cincuenta y un vocales de la clase de blancos, y el voto de los señores diputados del gremio de pardos, que se computó por seis, y resultaron nombrados los siguientes: el capitán Juan Gabriel Liendo con cincuenta y dos votos, el doctor Cristóbal Mendoza, con cincuenta y uno, don Pedro Briceño con cuarenta y cuatro, don Pedro Espejo, con treinta y cuatro, don Diego López con cuarenta y seis, el doctor don Ignacio Fernández con cuarenta y uno, don Miguel María del Pumar con cuarenta y seis, el doctor don. Ignacio Briceño con veinte y uno y don Domingo González con veinte y nueve; don Juan Briceño con siete, don Felipe Briceño, con siete, don Francisco Carbonell con catorce, don Manuel Pulido con veinte y tres, don Manuel Tirapena con doce, el señor don Miguel Ungaro con diez y ocho, don José María Luzardo con trece, el señor coronel don Antonio Moreno con diez y seis, don Francisco Arteaga con quince, don Francisco Vidal con trece, don Juan Nepomuceno Briceño con siete, don Pedro Martel con tres, don Nicolás Soto con uno, el reverendo padre fray Francisco Andujar con ocho, el presbítero don Francisco Gualdrón dos, don Ignacio María del Pumar dos, don Lorenzo Roca dos, don Felipe Méndez con cuatro, don Manuel López Olasearga ocho, don Pablo Pulido dos, don Vicente Luzardo dos, don Juan José Briceño y Ángulo uno, don Ignacio Bragado con dos, don Francisco Olmedilla uno, don Sebastián Travieso uno, don Nicolás Pulido tres.

De modo que a pluralidad de votos resultaron canónicamente elegidos: don Pedro Briceño, don Pedro Espejo, don Diego López, el capitán don Juan Gabriel Liendo, el señor vicario don Ignacio Fernández, el doctor don Cristóbal Hurtado de Mendoza, el señor alcalde don Miguel María del Pumar, don Domingo González y don Manuel Antonio Pulido, con lo que por ser ya las dos de la mañana de este día seis, acordaron suspender el acto para proceder en la mañana siguiente a poner en ejercicio a los electos, de los cuales hay algunos ausentes, y para simplificarlo acordaron que por cada gremio se eligiesen dos vocales que firmarán por todos: por el Clero el señor vicario y el doctor Ignacio Briceño, por los militares el capitán y teniente de la Compañía veterana, por los hacendados don Francisco Arteaga y don Francisco Olmedilla, y por los comerciantes don José María Luzardo y don Francisco Carbonell.

Y que por ahora y hasta otra nueva providencia continuasen en esta capital y toda su provincia en sus respectivos mandos todos los empleados políticos, militares y de hacienda, pero que por ninguno se pueda dar cumplimiento a ninguna orden que vaya pasada por el Gobierno establecido bajo la pena de traición a nuestro legítimo señor don Fernando VII y la Patria. Y que en el primer acuerdo que se trate de hacer saber al público, en la forma ordinaria, esta resolución, y de dar gracias al Todopoderoso por la paz y tranquilidad con que ha sido ejecutada.

Y lo firmamos sin asistencia del único escribano, por estar ausente:

Antonio Moreno. Miguel de Ungaro. Miguel María Pumar. El Marqués de Boconò. Juan Ignacio Briceño. Manuel Bereciartu. Cristóbal Hurtado de Mendoza. Domingo González. Por el clero y el gremio de pardos, Ignacio Fernández; por el clero, Dr. Ignacio Briceño. Por mí y el gremio militar, Juan Gabriel Liendo. Por mí y el gremio militar, Francisco de Orellana. Por mí y el gremio de labradores, Francisco de Paula Arteaga. Por mí y el Gremio de hacendados, Francisco de Olmedilla. Por el Comercio, José María Luzardo. Francisco Carbonell.




Publicada por Tulio Febres Cordero en Archivo de Historia y Variedades. Caracas: Editorial Sur América, tomo I, p. 205-208.

Barineses inician celebración de la Cruz de Mayo










La tradición se mantiene gracias a la labor de los cultores

Esta festividad religiosa llegó al país, y con el paso de los siglos, se convirtió en una de las tradiciones más arraigadas en el imaginario popular.


Manteniendo vivas las tradiciones culturales que como pueblo nos identifican, las Coordinaciones de Interculturalidad de la Zona Educativa de Barinas y la Secretaria Ejecutiva de Educación, realizaron el tradicional homenaje a la Cruz de Mayo, actividad que ha venido organizando en esta ciudad cada 3 de mayo, la Licda. Minerva González difusora de esta manifestación cultural, durante los últimos 15 años.

En esta ocasión, la actividad contó con el apoyo del cultor de la Cruz de Mayo Juan Lara, acompañado del grupo musical del IACEB. Asimismo participaron el Grupo Escolar Carlos Soublette, la comunidad indígena, consejos comunales, estudiantes, docentes, cultores populares, fundaciones culturales y público en general.

La plaza Bolívar sirvió de escenario. La cruz fue la protagonista, la misma fue adornada por los asistentes con flores multicolores y palma. A ella las peticiones, las velas, los cantos, las décimas, las gracias por la llegada de las lluvias y propiciar buenas cosechas. En esta celebración se repartió la tradicional chicha, catalina y queso llanero.

La celebración de la Cruz de Mayo fue traída al continente americano por los sacerdotes y conquistadores, quienes celebraran el 3 de mayo, el hallazgo en el año 324, por parte de Santa Elena, madre del emperador Constantino, de la cruz donde murió Cristo, sin embargo, algunos historiadores de las costumbres europeas señalan, que antes de ese suceso, las poblaciones realizaban rituales para festejar la llegada de la primavera.

Así, los velorios de Cruz de Mayo en nuestra ciudad son una manifestación cultural que se, revitaliza y se arraiga cada día más.

lunes, 14 de marzo de 2011

Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza



Virgen del Pilar de Zaragoza,imágen que es venerada por los fieles y permanece en la Catedral Nuestra Señora del Pilar. Fotografía: Marinela Araque. Año 2010


Imágen de la Virgen del Pilar frente a la Casa Parroquial. Fotografía. Marinela Araque. Año 2010










Cada 12 de octubre la capital de Barinas se convierte en un lugar de celebración en homenaje a la Virgen del Pilar, patrona de esta ciudad. El culto a la Virgen se ha convertido en una manifestación externa del fervor religioso popular, tanto individual como colectivo del pueblo barinés.

Tradición Religiosa

Esta manifestación religiosa se introduce a estas tierras con los conquistadores. El fundador Don Juan Andrés Varela previa consulta al Obispo de Mérida, eligió como patrona de la nueva ciudad a la Virgen del Pilar de Zaragoza. Esta devoción espiritual pasado los años se convirtió en una fiesta popular.

La imagen

La efigie originaria de la virgen del Pilar que fue traída de España se vio reducida a cenizas la noche del 24 de febrero de 1844 en un voraz incendio que consumió a la iglesia. Posteriormente, la caritativa barinesa Doña Dominga Ortiz de Páez, dona una nueva imagen a la Iglesia. Según la crónica, la obra fue realizada por Francisco Ariza escultor criollo. La misma fue elaborada de bosque y madera criolla de tamaño natural sobre una hermosa columna o pilar y se encuentra ubicada en un retablo en la Catedral Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza.

Devoción

Quizás la tradición más conocida e importante de la festividad es la novena que se le realiza a la virgen del Pilar que comienza el 4 de octubre y culmina con una misa en su honor el día 12. Con flores, música, incienso y todo tipo de alabanzas imaginable la gente crea un espectáculo colorido y bello mientras llevan sus ofrendas a su Patrona. El acto más emotivo de la jornada es la procesión en su honor, siempre acompañada por la alegría de los feligreses.

Ferias en su honor

Años de fe y devoción relacionada con la virgen del Pilar. Música, bailes, conciertos, festival gastronómico, desfiles, toros coleados, fuegos artificiales, fiestas infantiles en las barriadas populares, elección y coronación de la reina y la expoventa artesanal, son algunas de las actividades que preceden la festividad en homenaje a la Patrona de la Ciudad Marquesa. . La virgen del Pilar símbolo de la fe cristiana de los barineses, es la base de estas fiestas patronales tradicionales.

Vive la fiesta, visita a Barinas

Historia, religión y fiestas se conjugan para hacer de Barinas un verdadero destino turístico. Claro que con una visita a la ciudad durante la Ferias del Pilar, se puede participar en las costumbres, ambiente, e historia que esta noble ciudad sigue ofreciendo a visitantes y turistas.

Apareció en Zaragoza, España

De acuerdo con la historia cristiana en la villa romana Cesar Augusta actual Zaragoza de España, cierta noche la virgen María antes de su Asunción se apareció en carne mortal al apóstol Santiago, quien se encontraba con un grupo de convertidos a orillas del río Ebro. La virgen le encomendó al discípulo que le construyera un templo. Acto seguido desapareció y para dar testimonio de su visita, dejó una columna de jaspe conocida popularmente como pilar. Cumpliendo con esta petición, Santiago y sus compañeros, edificaron en ese lugar un pequeño templo que a través de la historia ha llegado a convertirse en una Basílica donde permanece su imagen. Durante el pontificado del papa Pío XII, la Virgen del Pilar fue proclamada patrona de la Hispanidad.

sábado, 5 de febrero de 2011

Conatel dictó taller sobre la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos


Estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Santa María oyen atentos la disertación que hace Jonathan Carpio Analista de Conatel sobre la Ley de Responsabilidad Social realizada en el espacio que evoca la cocina tradicional barinesa del Museo San Francisco de Asís




Estudiantes del Andueza Palacios participantes del proyecto



1.-Estudiantes del liceo Josè Felix Ribas ubicado en el Barrio Corocito













Estudiantes de Barinas participan en el nuevo modelo comunicacional inclusivo


En el marco del proyecto “Programa de Sensibilización para la Valoración Reflexiva y Crítica de los mensajes divulgados por las televisoras regionales para estudiantes de Liceos Bolivarianos” financiado por el Fondo de Responsabilidad Social se celebró el taller sobre la Ley de Responsabilidad Social de Radio, Televisión y Medios Electrónicos, y la conformación de los Comité de Usuarios y Usuarias en la ciudad de Barinas.

Señaló la Licenciada Marinela Araque responsable del proyecto, que el mismo fue realizado en la sede del Museo de Arte Colonial y Costumbrista San Francisco de Asís por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), a través de la División de Participación Ciudadana de la Gerencia de Responsabilidad Social.

El evento contó con la presencia del analista social de Conatel, Jonathan Carpio, quien les explicó a los presentes que la Ley de Responsabilidad se sustenta en los principios de protección a niños, niñas y adolescentes, democratización de la comunicación, participación ciudadana en la regulación y promoción, difusión de valores de la cultura del país y el desarrollo de la producción audiovisual nacional independiente.

Al encuentro asistieron estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Santa María, trabajadores del Unidad de Patrimonio Cultural de la Alcaldía de Barinas, consejos comunales, Gerencia de Patrimonio Cultural del IACEB, Oficina del Cronista del Municipio Barinas y público en general.

Araque indicó que una de las necesidades del sector comunicacional es la conformación de los comités de usuarios y usuarias conscientes de su rol protagónico, pues es una variable determinante para garantizar la calidad de los programas y servicios informáticos que divulgan los prestadores de servicios de radio, televisión y medios electrónicos, en tal sentido la III Fase del proyecto contempla la organización de los comité en los liceos :25 de mayo, Dominga Ortiz de Páez, O’Leary, José Félix Ribas y Andueza Palacio.

Por otra parte, destacó que desde el 12 de enero del 2011 se comenzó a realizar talleres de sensibilización para la organización de los comités de usuarios y usuarias en estos liceos contando con el apoyo del personal directivo, docente y la participación directa de 500 alumnos, ya en la II segunda fase se habían formado 500 estudiantes, hoy podemos decir con satisfacción que el proyecto superó la meta trazada de 500 a 1000 participantes y durante estos talleres se están conformando la organización de los comités de usuarios y usuarias cumpliendo con lo establecido en el Artículo 12 de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos.

domingo, 30 de enero de 2011

De hato Santo Domingo de las Palmas a población de El Real



Mapa de la Provincia de Barinas donde aparece la parroquia El Real.
Agustín Codazzi (1793-1850) Fuente: David Rumsey Historical Map Collection


Para 1830, El Real era una de las cinco parroquias que conformaban la Provincia de Barinas y en el año 1956 fue trasladada al lugar donde se encuentra hoy por el Gobernador de Barinas Dr. Luis Alberto García Monsant.


El Real en la actualidad, es una parroquia del municipio Obispo del estado Barinas y según cuentan antiguas crónicas, fue uno de los primeros pueblos de misión fundado por los Frailes de la Orden de Predicadores en Barinas con el nombre de Nuestra Señora del Rosario de El Real y fue establecido en el hato de Santo Domingo de las Palmas propiedad del sacerdote Diego Bragado, vicario de la ciudad de Barinas y juez eclesiástico, Refiere Romero (2007 ), su origen se remonta a la misteriosa aparición el 2 de febrero de 1680 de una imagen de la virgen en una antigua moneda de real sencillo denominada bamba, denominada así porque llevaba impresa la efigie del rey visigodo Wamba.

Cuenta la leyenda que un indio que llamaban “el viejo Francisco”, entregó a una india anciana que se encargaba de recoger las ofrendas en la iglesia, la moneda con la imagen de una virgen, la anciana guardó la moneda en una petaquita y días después cuando quiso entregarla a la iglesia esta había desaparecido. Pasado un tiempo, vio de nuevo la moneda en la petaquita, y al tomarla en sus manos creyó ver la silueta de San Antonio y llamó con emoción a su esposo e hijo. La noticia se regó, y todos los indios del hato iban a ver el milagroso real en el que iba gradualmente dibujándose una imagen de la virgen con un niño en los brazos, a la que los misioneros dominicos dieron el nombre de Nuestra Señora de Rosario de Real, advocación que le dio nombre al pueblo, pero los moradores comenzaron a llamarla simplemente “Virgen del Real”.

Dicen algunos historiadores, que en la época de la Independencia, muchos soldados llaneros se encomendaban a la virgen antes de ir a los fragores de la guerra y que hasta el catire Páez se contaba entre sus fieles devotos.

Según Tosta (1972), los orígenes de El Real están vinculados también a los clérigos capuchinos que tenían a cargo las misiones de los llanos en la Provincia de Venezuela como lo afirma un documento de 1745, que en los albores del siglo XVIII Fray Arsenio de Sevilla “se introdujo apostólicamente por los llanos para reducir indios”: “y habiendo llegado al sitio (que llamaban el Real) jurisdicción de la ciudad de Barinas, redujo gran cantidad de indios infieles de la nación que llamaban Cucuimas…”

Para 1770, el pueblo del Real tenía 90 indios, bajo la responsabilidad de Fray Lucas de Medina y estaba situado a la “izquierda del río Santo Domingo, aguas abajo”.
Según el Obispo Ramos de Lora, los indios guaranaos de El Real eran buenos soldados, además este era el único pueblo dominico que contaba con una iglesia de tejas, aunque estaba deteriorada amenazando a ruina por la humedad. Para los años 1778 la iglesia, lucía ornamentada y era de las más decentes que había en el Obispado de Mérida, según informe enviado por Juan José de Roxas al Arzobispo de la Nueva granada.

Algunos creen que la presencia de la Virgen de El Real, no sólo favoreció al origen del pueblo, sino que influyó en su conservación, pese a las adversidades que ha padecido el territorio barines a lo largo de su historia.


Bibiografia consultada:

Tosta Virgilio, Pueblos Dominicos en Barinas. Colecciòn 2Pueblos Barineses, Caracas.1973
Romero Martìnez, Vinicio.Que celebramos Hoy. El Libro de las Efemerides Venezolanas. Editorial Actualidad 2007. Caracas Venezuela
Catalógo del Patrimonio Cultural venezolano.2004-2005. Municipio Barinas.